jueves, 12 de junio de 2008

DIARIO METRO ENTREVISTA A HUGO SILVA

Lo último de los directores Menkes y Albacete, Mentiras y gordas, se presentó a la prensa en medio de una expectación enorme e inesperada para los organizadores. La estrella del evento fue Hugo Silva, muy bien acompañado por Mario Casas (Los hombres de Paco), Ana de Armas (El internado) y Ana Polvorosa (Aída). Metro charló con el primero sobre su personaje y su carrera.

¿Cómo es su personaje?
Carlos es de los mayores del grupo y su problema está en que no ha evolucionado, sigue haciendo lo mismo que cuando tenía veintipocos años. Y se da cuenta de que no puede cumplir sus sueños y se mete en una espiral de autodestrucción. Creo que es un personaje con mucha humanidad, metiéndose en esa espiral quiere llevarse por delante al resto de su gente y sus amores. Y hace un esfuerzo por no hacer daño pero, al estar metido en esta historia, no puede evitarlo.

¿Qué tiene de Hugo?
Muy poco la verdad, pero por eso me gusta tanto.

¿Es su opuesto?
La trama es bastante opuesta a lo que me sucede: poder trabajar en lo que me gusta, cumplir un poco mi sueño... eso es lo que me parecía más atractivo. Al menos sé que hago algo con lo que me siento lleno, que me levanto a las seis de la mañana pero mola, me pone. Carlos llega un momento que lo que hace es sobrevivir y malvivir.

¿Cómo interpreta el fracaso desde su éxito?
Yo creo que el éxito es una cosa de sensaciones. Tener éxito mediático no tiene nada que ver con que tú te sientas lleno. Yo creo que el éxito es otra cosa que ser famoso, conocido por la gente, salir en televisión y todo eso. No quiero decir que no me sienta feliz, pero el éxito está en tus propias sensaciones. Yo estoy evolucionando poco a poco, me siento nuevo y creo que me voy a sentir nuevo siempre, pero lo que le pasa a Carlos es otra historia. Él no ha evolucionado nada, incluso tiene la sensación de que ha ido para atrás.

¿El secreto de su atractivo?
La clave del éxito mediático es Lucas, un personaje que no soy yo y que gusta mucho por cómo está construido y cómo se toma las cosas en la vida.

Pero es un tío atormentado y éste también...
Lo tormentoso no me va, lo que pasa es que lo interesante es que los personajes vivan conflictos. Pero toda la literatura del mundo está basada en eso, en que los personajes se enfrenten a algo, interior o exterior.

Carlos liga mucho...
Tiene ventaja porque es un chico mayor, en la historia de la seducción con chicas jóvenes se las sabe todas y juega con ventaja. Todo lo que hace es para sentirse vivo, no porque pretenda ligarse más chicas que nadie. Para nada, irse con una chica o tirarse una noche entera de fiesta es una forma de olvidar lo que le pasa en la vida que es horrible.

la tele, gran cantera

Los compromisos profesionales de las intérpretes les obligan a vivir durante este rodaje entre Alicante y Madrid, cuando no en otras capitales. Las dos Anas, Polvorosa y de Armas, se muestran “encantadas” con sus personajes, pero sienten que casi viven “en el aeropuerto”, como afirmó De Armas, mientras que para Polvorosa se trata de “una locura: hoy termino a las ocho, me voy a Granada a un bolo de teatro, el domingo vuelvo y de madrugada el lunes me voy y me vuelvo a ir el martes y vuelvo”. Sólo Hugo Silva y Mario Casas lo llevan mejor. El primero puede coordinar con facilidad la grabación de los capítulos de Los hombres de Paco y el segundo tiene permiso en la misma: “No sé qué excusa se han inventado, igual tengo una enfermedad, o una cagalera”, soltó entre risas. Ahora hay que aprovechar esta oportunidad, como afirman Polvorosa y Casas para romper con sus papeles televisivos más habituales y buscarse ese deseado hueco en el cine: “Me viene genial como actriz y como persona para formarme”, señaló la famosa Lore de Aída. Y añadió: “Te cambia muchas cosas, por la forma de trabajar y porque te forma con un registro totalmente distinto”. La protagonista de El internado, Ana de Armas, no se siente tan preocupada por este posible encasillamiento: “Yo creo que más que caras conocidas, buscaban talento y actores que pudieran hacer los personajes que tenían en mente, da igual que estuviesen en el mundo de la televisión”.
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Vía Diario Metro