Dice que no va de guapo ni de chico de moda. Pero no obvia que su porte tiene mucho tirón en su carrera. Se llama Rafael Hugo Fernández Silva, pero para simplificar se quedó con lo menos común: Hugo Silva. Madrileño de 31 años, su registro como Lucas Fernández en Los hombres de Paco -un policía duro y conflictivo- le ha catapultado y ahora es más sencillo verlo en largometrajes como Mentiras y gordas, que rueda con actores televisivos como Alejo Sauras o Mario Casas, o a partir de otoño en obras de teatro como Hamlet.
-¿Qué le ha dado Paco en estos cinco años?
-Una especie de hermandad con mis compañeros. Lo pasamos muy bien juntos, nos gusta probar, jugar. Y también me ha dado muchísima seguridad y control como actor.
-Ahora le surgen proyectos por doquier: cine, teatro, ¿qué va a pasar con el duro Lucas Fernández?
-Estoy rodando Mentiras y gordas y en otoño comienzo los ensayos de Hamlet. A pesar de todo, seguiré colaborando en la serie.
-Entonces, perderá presencia ¿no?
-Algo se pierde, pero lo importante es que seguiré en la serie.
-Su tirón en la tele le ha llevado a la gran pantalla, ¿se lo merece?
-No lo sé. Mire, esto es arte y será muy triste el día que lo deje de ser.
-Se ha metido en una película muy surrealista, ¿se reconoce?
-Mentiras y gordas es muy salvaje, muy directa. Tiene un tono muy cañero porque habla de una generación posterior a la mía, más atrevida e inconformista.
-¿Cómo es Carlos?
-Es uno de los mayores del grupo. Se ha quedado estancado y acaba inmerso en una espiral de autodestrucción. Es un tipo decepcionado que quiere ser músico y trabaja en un bar. Pero nunca cumple sus sueños.
-Algo bueno tiene, usted también tocó en un grupo heavy y puso copas.
-Es lo único que tenemos en común, porque yo he acabado haciendo lo que me gusta, aunque a veces tragas con cosas con las que te sientes incómodo.
-Los protagonistas de Mentiras... se mueven por discotecas, bares y terrazas.
-Hay mucha noche y por la noche ya se sabe que hay drogas, sexo y decepciones. Es una comedia, pero, como en la vida, la línea que separa el drama de la comedia es muy fina.
-Usted, sobre todo, se ha movido en la comedia: Paco y Veva, Los hombres de Paco.
-Sí, pero me gustan todos los registros.
-¿Qué espera de esta película?
-Procuro no planificar mi vida. Cumplo con mi trabajo, intento estar a gusto conmigo mismo, lo paso lo mejor que puedo. No me preocupo de nada más y me va muy bien.
Hugo Silva mide 1.85 y ha sido secundario en series como Al salir de clase (donde interpretó un papel fijo), El comisario, y el protagonista de Paco y Veva al lado de Elena Ballesteros. Cursó estudios de teatro en la escuela de Arte Teatral Ángel Gutiérrez, en el Teatro Cámara de Madrid y ha realizado estudios de arte dramático en la RESAD. También ha recibido formación de canto y guitarra. Formó parte de un grupo de música heavy, llamado Inordem, al que dejó para dedicarse de lleno a su carrera de actor.
Hizo obras de teatro como Las amistades peligrosas y Atraco a las tres. También ha hecho cine, participando en filmes como Terca vida, Reinas o Ladies' night. Pero lo que muchos no saben es que su debut televisivo fue en Crónicas marcianas, haciendo un playback de un grupo heavy. Actualmente vive su mayor momento de popularidad al encarnar a Lucas.
-¿Qué le ha dado Paco en estos cinco años?
-Una especie de hermandad con mis compañeros. Lo pasamos muy bien juntos, nos gusta probar, jugar. Y también me ha dado muchísima seguridad y control como actor.
-Ahora le surgen proyectos por doquier: cine, teatro, ¿qué va a pasar con el duro Lucas Fernández?
-Estoy rodando Mentiras y gordas y en otoño comienzo los ensayos de Hamlet. A pesar de todo, seguiré colaborando en la serie.
-Entonces, perderá presencia ¿no?
-Algo se pierde, pero lo importante es que seguiré en la serie.
-Su tirón en la tele le ha llevado a la gran pantalla, ¿se lo merece?
-No lo sé. Mire, esto es arte y será muy triste el día que lo deje de ser.
-Se ha metido en una película muy surrealista, ¿se reconoce?
-Mentiras y gordas es muy salvaje, muy directa. Tiene un tono muy cañero porque habla de una generación posterior a la mía, más atrevida e inconformista.
-¿Cómo es Carlos?
-Es uno de los mayores del grupo. Se ha quedado estancado y acaba inmerso en una espiral de autodestrucción. Es un tipo decepcionado que quiere ser músico y trabaja en un bar. Pero nunca cumple sus sueños.
-Algo bueno tiene, usted también tocó en un grupo heavy y puso copas.
-Es lo único que tenemos en común, porque yo he acabado haciendo lo que me gusta, aunque a veces tragas con cosas con las que te sientes incómodo.
-Los protagonistas de Mentiras... se mueven por discotecas, bares y terrazas.
-Hay mucha noche y por la noche ya se sabe que hay drogas, sexo y decepciones. Es una comedia, pero, como en la vida, la línea que separa el drama de la comedia es muy fina.
-Usted, sobre todo, se ha movido en la comedia: Paco y Veva, Los hombres de Paco.
-Sí, pero me gustan todos los registros.
-¿Qué espera de esta película?
-Procuro no planificar mi vida. Cumplo con mi trabajo, intento estar a gusto conmigo mismo, lo paso lo mejor que puedo. No me preocupo de nada más y me va muy bien.
Hugo Silva mide 1.85 y ha sido secundario en series como Al salir de clase (donde interpretó un papel fijo), El comisario, y el protagonista de Paco y Veva al lado de Elena Ballesteros. Cursó estudios de teatro en la escuela de Arte Teatral Ángel Gutiérrez, en el Teatro Cámara de Madrid y ha realizado estudios de arte dramático en la RESAD. También ha recibido formación de canto y guitarra. Formó parte de un grupo de música heavy, llamado Inordem, al que dejó para dedicarse de lleno a su carrera de actor.
Hizo obras de teatro como Las amistades peligrosas y Atraco a las tres. También ha hecho cine, participando en filmes como Terca vida, Reinas o Ladies' night. Pero lo que muchos no saben es que su debut televisivo fue en Crónicas marcianas, haciendo un playback de un grupo heavy. Actualmente vive su mayor momento de popularidad al encarnar a Lucas.
.
Vía La verdad.es

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada